Biodiversidad helada

Milpesos, badea, coronilla, guayaba agria, chontaduro.  Los nombres son extraños, exóticos, casi que mágicos. Están escritos en un tablero en la heladería Nativo’s, en pleno centro de Quibdó. La tarde es calurosa, húmeda y los clientes entran sin cesar al pequeño local de mesas y sillas recicladas. Cada mes se venden más de 12.000 vasos de helado cremoso, donde el aroma de las frutas de la selva chocona se alía con técnicas modernas de producción.

El biólogo Alvinxon Castro y su esposa Johana Rincón abrieron el negocio a finales de 2014 y desde entonces el crecimiento ha sido constante. “La biodiversidad es nuestra materia prima, rescatamos sabores sepultados, de tradición ancestral. La idea es incentivar el cultivo de frutas locales, pero también educar el paladar”, explica. Tiene claro que si Chocó quiere salir adelante, hay que generar valor agregado con lo mejor que tiene: su naturaleza.

Te invitamos a ver el vídeo de estos emprendedores que redescubren los sabores de su región.

*Historia desarrollada en el marco de las acciones realizadas en el Festival Detonante