En Quibdó se inauguró planta procesadora de helados de frutas tropicales

La heladería local Nativhos recibió recursos económicos y capacitación para impulsar su negocio a través de una nueva sede de producción. Catorce empresas y emprendimientos más participan en esta apuesta por los negocios verdes.

 Mayo 3 de 2017 – A partir del próximo viernes 5 de mayo el helado más apetecido en Quibdó, según lo califican sus creadores, será producido con mejores estándares técnicos gracias a la planta de producción que transformará 15 frutas tradicionales chocoanas como la badea, el borojó, el pipilongo o el milpesos en onzas de sabor helado.

Maquinaria como una marmita yogurtera, especial para fabricar la base del producto, un purificador de agua, así como un cuarto frío con capacidad de almacenamiento de hasta 3 toneladas de fruta y producto terminado, son las mejoras que le permitirán a esta empresa local reducir sus costos de producción y vender más.

A través de la convocatoria desarrollada por el Proyecto GEF –conservación de la biodiversidad en paisajes impactados por la minería en el Chocó biogeográfico– y el Programa Pequeñas Donaciones-GEF/PNUD son 15 los negocios e ideas emprendedoras que están siendo apoyados con recursos económicos y técnicos.

“En la convocatoria se postularon 120 propuestas de diferentes zonas en el Pacífico. De estas, 52  fueron pre-seleccionadas y les hicimos visitas de valoración para elegir las 15 con mayor potencial”, explica Felipe Barney, asesor de alternativas productivas de WWF. “Hay diferentes tipos de beneficiarios, desde empresas agrícolas o de ecoturismo, hasta artesanales que utilizan recursos forestales”.

Esta iniciativa cuenta también con la participación de Codechocó y el Instituto de investigaciones ambientales del Pacífico (IIAP), lo cual ha facilitado que los emprendedores y empresarios conozcan cómo tramitar permisos para el uso de los recursos naturales en sus negocios y entender el potencial de ciertas especies. El monto de los apoyos económicos depende de las necesidades de cada plan de negocio, pero van hasta 150 millones de pesos para quienes que ya están operando, y hasta 50 millones para ideas que aún no han empezado a vender.

“La inauguración de la planta es muy significativa, porque justo ese día los 15 negocios finalizan un diplomado en fortalecimiento micro-empresarial y desarrollo local en la Universidad Tecnológica del Chocó. Las herramientas que han aprendido les están permitiendo soñar en grande”, menciona Ana Beatriz Barona, coordinadora del Programa de Pequeñas Donaciones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, implementado por el PNUD. Ella explica que el acompañamiento técnico es indispensable y por ello se han asociado con Bioinnova – centro nacional de ciencia innovación y tecnología – quien en el caso de la heladería Nativhos ayudó para que la adecuación de la planta tuviera criterios que les permitirán certificar su producto ante el Invima.