Se aprobó vinculación de Colombia al Convenio de Minamata

  • Este tratado internacional es un complemento a la Ley 1658 de 2013, conocida como la Ley de Mercurio, que prohíbe a partir de este año el uso de mercurio en la minería aurífera y en 2023 en otros sectores industriales.
  • El mercurio es un metal tóxico que la Organización Mundial de la Salud lista como uno de los 10 químicos más problemáticos para la salud pública en el mundo.

 Marzo 23 de 2018 – La plenaria de la Cámara de Representantes aprobó esta semana la vinculación de Colombia al Convenio de Minamata, un tratado que busca reducir las emisiones globales de mercurio y sus afectaciones a la salud y al ambiente. Al firmar como parte, el país podrá obtener ayuda financiera y técnica para enfrentar la contaminación por mercurio, asegurar controles a la importación de este metal y de productos con mercurio añadido, entre otros beneficios.

“La contaminación por mercurio es una problemática que requiere medidas integrales y cuya velocidad de implementación sea consistente con los daños que se están experimentando. La cooperación de la comunidad internacional es indispensable para complementar y fortalecer las legislaciones domésticas”, explica Ximena Barrera, directora de política de WWF-Colombia, y continúa: “Tenemos la Ley 1658 de 2013 y el Plan Único nacional de mercurio, pero al adherir al Convenio se aprovechará la experiencia, tecnología, recursos financieros y técnicos internacionales que son necesarios para eliminar el uso de este metal tóxico”.

A partir del momento en que se ratifique el Convenio de Minamata, Colombia recibirá acompañamiento y monitoreo constante para facilitar y garantizar el cumplimiento de sus compromisos de eliminación del mercurio. Así, la prohibición para el uso de este metal en la minería de oro que comienza este año, según lo estableció la Ley 1658 de 2013, estará vigilada internacionalmente. Además, una vez se ratifica el convenio, se detienen las importaciones de mercurio y se activan los controles en el comercio internacional. Adicionalmente, el país podrá acceder a recursos para ejecutar acciones específicas de descontaminación de cuerpos de agua donde el metal está presente. Habrá veeduría para la erradicación del mercurio en los demás sectores, y se controlarán los productos con mercurio añadido, como bombillos fluorescentes y termómetros.

Datos clave 

  • El Convenio de Minamata fue adoptado en Japón el 10 de octubre de 2013 y lleva el nombre de una bahía japonesa donde miles de personas se intoxicaron con metilmercurio, la forma orgánica del metal que es absorbida por el cuerpo humano. Fue allí donde se evidenció por primera vez lo que se denominó como la enfermedad de Minamata, un trastorno que genera impactos neurológicos severos, que se manifiestan con síntomas como el deterioro de los sentidos de la vista y el oído, la descoordinación corporal y parálisis, entre otros.
  • El mercurio (Hg) es ampliamente reconocido como un contaminante global y constituye un problema de salud pública y ambiental. Este metal no tiene ninguna función fisiológica beneficiosa para el cuerpo humano y en cualquiera de sus formas es tóxico para los organismos vivos y el ambiente.
  • En Colombia no se extrae mercurio, es importado desde otros países. El comercio legal del mercurio proviene de Kirguistán, España, México, Países Bajos, Estados Unidos, Alemania, Rusia, China, Italia y Reino Unido. Según la DIAN entre 2003 y 2013 fueron importadas al país 1020 toneladas de mercurio. El comercio ilegal de mercurio en Suramérica se origina en China, extraído del desmantelamiento de plantas de cloro-álcali y la producción primaria. Perú es el centro de distribución suramericano de mercurio de contrabando, desde allí es enviado por carretera o por cabotaje marítimo al resto de Suramérica. En Colombia se distribuye principalmente por las vías de Nariño y Putumayo desde donde comienza a ser entregado hacia los distintos distritos mineros auríferos.